Ubicado a 50 km de Cutral Có – Plaza Huincul y a 150 km de Neuquén Capital, el yacimiento El Mangrullo inició su funcionamiento a fines de 2006. En ese momento, contaba con una producción de 600.000 m3/día a partir de 5 pozos en alta presión. Es una de las áreas más importantes de Pampa Energía, donde produce gas natural en formaciones de baja permeabilidad, y que se suma a otros yacimientos de la empresa como Sierra Chata, Río Neuquén y Rincón del Mangrullo.
Para lograr la gran producción actual, Pampa Energía debió realizar una serie de importantes inversiones y mejoras.
Alianzas y desarrollo en Vaca Muerta
En 2018, Pampa Energía logró la conectividad del yacimiento gasífero El Mangrullo con el gasoducto de YPF en Rincón del Mangrullo, en el PM-110, derivando 600.000 m3/día. El año 2019 comenzó con la empresa perforando tres pozos en la formación Vaca Muerta y alcanzó una producción récord de 4.5 millones de metros cúbicos por día.
Inversiones durante la pandemia por COVID-19
En 2020, a pesar de la pandemia, la empresa energética desarrolló la planta de producción temprana (EPF) de El Mangrullo, para adaptarse a la operación en alta presión. Siguiendo los requisitos de seguridad, de procesos y de calidad, se instaló un nuevo separador de alta presión y se modificaron las cañerías de interconexión de la planta.
Últimos logros y novedades del yacimiento El Mangrullo
En 2021, gracias a la incorporación de nuevos pozos y la puesta en marcha de la planta TPF de compresión y tratamiento, se incrementó en un 34% la producción y el yacimiento gasífero alcanzó un nuevo récord (6 millones m3/día). Además, en ese año, se finalizó el loop del gasoducto El Mangrullo al gasoducto Vaca Muerta Sur y se proyectó la construcción de la nueva planta de tratamiento de gas (PTG2), para así aumentar la capacidad de procesamiento del yacimiento hacia los puntos de venta o entrega.
Hoy en día, el yacimiento El Mangrullo se compone de una superficie de 194 km2 y su producción alcanzó un pico de más de 10 millones de m3/día. Pampa Energía opera y controla el 100% del área y continúa invirtiendo en el territorio para maximizar su capacidad de producción.





