La República Argentina ha asumido formalmente la Presidencia de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA). Bajo el lema “Expandiendo las fronteras de la memoria”, esta gestión no solo representa un hito para el país, sino también para toda Sudamérica, al ser la primera nación de la región en encabezar este organismo intergubernamental.
El traspaso de mando de Israel a la Argentina, celebrado en el Palacio San Martín, dio inicio a la presidencia de Marcelo Mindlin, actual presidente del Museo del Holocausto de Buenos Aires, en coordinación con la Cancillería argentina.
¿Qué es la IHRA?
La IHRA (International Holocaust Remembrance Alliance) es una organización que agrupa a gobiernos y expertos de 35 países con el fin de fortalecer y promover la educación, el estudio y la memoria del Holocausto en todo el mundo. Su relevancia radica en establecer estándares internacionales y herramientas prácticas para combatir el antisemitismo y la negación de los genocidios, funcionando como un puente entre el activismo académico y las decisiones políticas de alto nivel.
Liderazgo argentino para conservar la memoria de la Shoá
En la ceremonia, Marcelo Mindlin expresó: “Todos los gobiernos, de diversos colores políticos, han coincidido en la necesidad de formar parte de la IHRA a lo largo de más de 20 años y desarrollar políticas de educación y memoria sobre el Holocausto, no cabe duda que esta verdadera política de estado es lo que ha contribuido a la valiosa decisión del presidente Milei para acceder a esta presidencia. Un ejemplo claro de esta construcción duradera es la adopción, por parte del estado argentino y de los organismos del poder judicial, pero también de organizaciones de la sociedad civil y otros organismos públicos, de la definición del antisemitismo de la IHRA. Se trata de una herramienta crucial para combatir el antisemitismo y que nuestro país puede mostrar con orgullo el éxito de su implementación”.
La IHRA en Buenos Aires Buenos Aires será el epicentro de la agenda internacional con dos reuniones plenarias programadas para junio y noviembre. Este compromiso toma especial relevancia en un país que se convirtió en el hogar de más de 5.000 sobrevivientes de la Shoá tras la Segunda Guerra Mundial, de los cuales aproximadamente 150 aún residen en el territorio nacional.





