Durante el primer trimestre de 2026, Pampa Energía registró ingresos por un total de 573 millones de dólares. Este desempeño financiero estuvo directamente apalancado por una mayor comercialización de gas, el avance sostenido en sus desarrollos de shale oil y una mejora sustancial en el área de generación eléctrica, donde la compañía alcanzó resultados operativos por 144 millones de dólares (un incremento interanual del 11%). Este último segmento se vio particularmente favorecido por el nuevo esquema regulatorio vigente, el cual beneficia a aquellas centrales que demuestran mayor eficiencia.
Expansión en infraestructura y proyectos estratégicos bajo el RIGI
En sintonía con esta dinámica de integración, la empresa fue adjudicada con un volumen de 3,2 millones de m³ diarios en la expansión del Gasoducto Perito Moreno por un período de 35 años. Dicho volumen representa el 27% de la nueva capacidad de transporte proyectada hacia Buenos Aires para el año 2027.
Asimismo, con el propósito de industrializar y monetizar sus propias reservas de gas, Pampa solicitó en abril la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para su Proyecto de Urea. Esta iniciativa, que actualmente atraviesa su etapa de evaluación final de factibilidad, contempla una inversión estimada de 2.400 millones de dólares para la construcción de una planta capaz de producir 2,1 millones de toneladas anuales a partir de 2030.
Impulso operativo y el rol clave de Rincón de Aranda
El dinamismo de la compañía también se reflejó en sus volúmenes de extracción de hidrocarburos, ya que las ventas de gas se elevaron un 17% interanual hasta rozar los 14 millones de m³ por día. Estos factores, sumados a los precios competitivos y a la alta eficiencia de los ciclos combinados en generación, impulsaron la rentabilidad operativa total de Pampa en este primer ejercicio del año hasta los 325 millones de dólares, reflejando un notable crecimiento del 48% en comparación con el mismo período del año anterior.
Gran parte de este impulso operativo proviene del yacimiento Rincón de Aranda. Apenas doce meses después de haber iniciado sus operaciones, este bloque de crudo no convencional ya aporta una producción superior a los 24 mil barriles diarios, teniendo como meta inmediata ascender a los 28 mil barriles hacia mediados de este año. Precisamente para continuar con la perforación de nuevos pozos y el montaje de la infraestructura de soporte necesaria en este activo, la empresa presentó en marzo una solicitud de adhesión al RIGI que comprende una inversión total estimada de 4.500 millones de dólares.
Respecto al rol estratégico de este yacimiento, Gustavo Mariani, CEO de Pampa Energía, declaró: “Rincón de Aranda representa actualmente la mayor inversión de desarrollo en un único proyecto en la historia de Pampa. Durante 2026, vamos a invertir 770 millones de dólares, acumulando más de 1.500 millones de dólares hasta alcanzar un plateau de producción de 45 mil barriles diarios”.





